Yaremys Gonzalez
Poeta recién llegado
Mudo como el sonido de la hierba al crecer,
tierno como el rocio en la mañana,
sigiloso como un beso escurridizo,
oculto entre las sombras,
vagando por las calles del olvido
cual espectro del pasado,
olvidando que los sueños existen para ser soñados,
y que el amor llena de ilusiones el alma,
y que no hay mejor sabor que el de una caricia,
y que un beso reverdece el otoño,
y que el cielo es tan inmenso como las almas felices,
y que el llanto es solo una opcion para los que les cuesta vivir.
Como una sombra fugaz te he visto cruzar por la vida,
no has sido mas que un susurro ahogado en la garganta,
quebrado entre las grietas de la melancolia,
agonizando en la desesperanza.
tierno como el rocio en la mañana,
sigiloso como un beso escurridizo,
oculto entre las sombras,
vagando por las calles del olvido
cual espectro del pasado,
olvidando que los sueños existen para ser soñados,
y que el amor llena de ilusiones el alma,
y que no hay mejor sabor que el de una caricia,
y que un beso reverdece el otoño,
y que el cielo es tan inmenso como las almas felices,
y que el llanto es solo una opcion para los que les cuesta vivir.
Como una sombra fugaz te he visto cruzar por la vida,
no has sido mas que un susurro ahogado en la garganta,
quebrado entre las grietas de la melancolia,
agonizando en la desesperanza.