Esther Cid
Poeta recién llegado
Así me decías ¿recuerdas?
me tratabas con dulzura
y delicadeza me observabas
siendo así mi única cura.
Me dabas besos en la frente
y me llevabas a todos lados
de tu mano, me abrazabas fuerte
como si fuera de porcelana solo amándonos
Tal vez tu error fue creer que no tenía sentimientos
pero tú que sabes, si solo jugabas conmigo
tú eras el dueño de mi ser y mis pensamientos
te pertenecían, todo cambio fuiste un enemigo.
Me convertí en muñeca de trapo que podías tirar
y recoger cuando querías, perdí el encanto
ya no llamaba tu atención, ya no fui tu pilar
hasta que ella apareció con su encanto.
Me dejaste como un juguete que ya no te sirve
¿Pero que nos pasó? ¿Qué hice mal?
todo lo puro te lo di a ti, grave
tu nombre en mi piel eso estuvo mal.
Mi error fue entregarte mi corazón,
ser tan ingenua e imaginar algo a tu lado
todos tenían la razón
ella me ha ganado.
me tratabas con dulzura
y delicadeza me observabas
siendo así mi única cura.
Me dabas besos en la frente
y me llevabas a todos lados
de tu mano, me abrazabas fuerte
como si fuera de porcelana solo amándonos
Tal vez tu error fue creer que no tenía sentimientos
pero tú que sabes, si solo jugabas conmigo
tú eras el dueño de mi ser y mis pensamientos
te pertenecían, todo cambio fuiste un enemigo.
Me convertí en muñeca de trapo que podías tirar
y recoger cuando querías, perdí el encanto
ya no llamaba tu atención, ya no fui tu pilar
hasta que ella apareció con su encanto.
Me dejaste como un juguete que ya no te sirve
¿Pero que nos pasó? ¿Qué hice mal?
todo lo puro te lo di a ti, grave
tu nombre en mi piel eso estuvo mal.
Mi error fue entregarte mi corazón,
ser tan ingenua e imaginar algo a tu lado
todos tenían la razón
ella me ha ganado.