LUZYABSENTA
Poeta que no puede vivir sin el portal
Camino arqueado,
resquebrajado, mudando
ejes líquidos…, alas
(luzyabsenta)
MURMULLO ETERNO
Cuando las mañanas se me acurrucan
bandas de seda me alumbran amando,
son espacios de oquedades besadas
que sueñan mis ríos de venas aturdidas.
Asisto así al murmullo
que sentado es eterno.
Y veo…
El grito de los paisajes que cambian
para dejar que se alcen arcos estriados
tornando la memoria en bóvedas de luz,
pasos entre sombras rápidas e innatas
en el acorde día…, garbo
de algazaras y lentitudes claras.
Grabadas en la blusa flotante de mi mente
se olvidan esas noches de calma y órgano,
polvo de un jardín iluminado de lunas
que sentado frente al instante
me revive esquinas de un cristal
que en danza de soles ciegos
se llena de aire y flores de Apolo.
Sentado asisto, así
al murmullo eterno.
Y siento…
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Oigo el pensamiento del mar, un chapoteo de mareas que se extienden a través de las pistas de los caracoles, Cerrar los ojos y mirar al interior de la única lava, esa que se corresponde con la del marinero de las olas llenas. Una sonrisa de ancla suave se entremezcla entre el fluido de los susurros de la arena, un infinito choque de reposo en lo acuático de las aguas calidas. Oigo el corazón en un cielo que deja a los Ángeles sonreír con halo de luz circular.
bandas de seda me alumbran amando,
son espacios de oquedades besadas
que sueñan mis ríos de venas aturdidas.
Asisto así al murmullo
que sentado es eterno.
Y veo…
El grito de los paisajes que cambian
para dejar que se alcen arcos estriados
tornando la memoria en bóvedas de luz,
pasos entre sombras rápidas e innatas
en el acorde día…, garbo
de algazaras y lentitudes claras.
Grabadas en la blusa flotante de mi mente
se olvidan esas noches de calma y órgano,
polvo de un jardín iluminado de lunas
que sentado frente al instante
me revive esquinas de un cristal
que en danza de soles ciegos
se llena de aire y flores de Apolo.
Sentado asisto, así
al murmullo eterno.
Y siento…
* * * * * * *
(luzyabsenta)
Oigo el pensamiento del mar, un chapoteo de mareas que se extienden a través de las pistas de los caracoles, Cerrar los ojos y mirar al interior de la única lava, esa que se corresponde con la del marinero de las olas llenas. Una sonrisa de ancla suave se entremezcla entre el fluido de los susurros de la arena, un infinito choque de reposo en lo acuático de las aguas calidas. Oigo el corazón en un cielo que deja a los Ángeles sonreír con halo de luz circular.
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