alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Murmullo de horas muertas
encendidas por la pena
pasan las horas desiertas
voy cumpliendo mi condena
Dormitada la justicia
fui juzgado sin defensa
y un juez con su pericia
me condenó con ofensa
No lo niego fui culpable
pues robé para mi hijo
fue una causa muy loable
la cárcel me dio cobijo
Una barra me llevaba
de pan que necesitaba
un poli me alcanzaba
y un juez me condenaba
Sigue el hambre por mi casa
de unos niños sin su madre
este mundo es una guasa
este mundo es un desmadre
Otros que roban millones
por el afán de riqueza
se sientan en ricos sillones
premiados por su agudeza
Y el pueblo sigue otorgando
la fama al que es culpable
y el niño sigue llorando
que desgracia tan palpable
encendidas por la pena
pasan las horas desiertas
voy cumpliendo mi condena
Dormitada la justicia
fui juzgado sin defensa
y un juez con su pericia
me condenó con ofensa
No lo niego fui culpable
pues robé para mi hijo
fue una causa muy loable
la cárcel me dio cobijo
Una barra me llevaba
de pan que necesitaba
un poli me alcanzaba
y un juez me condenaba
Sigue el hambre por mi casa
de unos niños sin su madre
este mundo es una guasa
este mundo es un desmadre
Otros que roban millones
por el afán de riqueza
se sientan en ricos sillones
premiados por su agudeza
Y el pueblo sigue otorgando
la fama al que es culpable
y el niño sigue llorando
que desgracia tan palpable