Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Vengo de no soñarte
porque la madrugada tiene ojos de serpiente,
mirada larga entre los escombros
de mis parpadeos reptantes
y tus pestañas alineadas, ardiendo siempre.
Voy contigo sin verte.
¡Si vieras cómo tampoco me miras!
Leve como un infierno de poca nostalgia,
pero con goteras por todas partes;
saliva incendiada, lengua abrasiva.
La llovizna de tu silencio, el charco de tus palabras.
Me he detenido bajo la sombrilla:
estás tan cerca de estas veras sin camino,
atrás y adelante, pero cada vez más arriba,
cada vez más olvido.
Tus pies sin distancia en todo, lentos de irse,
pero ya idos, se otoñan de nidos tristes
en una tibieza desamparada.
Tus pasos son de espigas menudas
apenas atados a tu andar el viento
como un susurro de oleaje y espuma
o de papalote sin hilo en mis dedos,
mariposa del nombre que escapa de mi boca
loca de alas saladas,
cometa en cenit al que le llegó la mañana.
No me alcanzan los ojos para mirarte;
es muy poca la noche y mucha la sombra
para soñarte, pero duermo y te escucho:
el mundo suena a lo que callas.
Tu fantasma está lleno de murmullos.
porque la madrugada tiene ojos de serpiente,
mirada larga entre los escombros
de mis parpadeos reptantes
y tus pestañas alineadas, ardiendo siempre.
Voy contigo sin verte.
¡Si vieras cómo tampoco me miras!
Leve como un infierno de poca nostalgia,
pero con goteras por todas partes;
saliva incendiada, lengua abrasiva.
La llovizna de tu silencio, el charco de tus palabras.
Me he detenido bajo la sombrilla:
estás tan cerca de estas veras sin camino,
atrás y adelante, pero cada vez más arriba,
cada vez más olvido.
Tus pies sin distancia en todo, lentos de irse,
pero ya idos, se otoñan de nidos tristes
en una tibieza desamparada.
Tus pasos son de espigas menudas
apenas atados a tu andar el viento
como un susurro de oleaje y espuma
o de papalote sin hilo en mis dedos,
mariposa del nombre que escapa de mi boca
loca de alas saladas,
cometa en cenit al que le llegó la mañana.
No me alcanzan los ojos para mirarte;
es muy poca la noche y mucha la sombra
para soñarte, pero duermo y te escucho:
el mundo suena a lo que callas.
Tu fantasma está lleno de murmullos.
9 de septiembre de 2021