BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Unas pocas palabras
como muros sacrosantos
derribados. Cuando hay
tres millones de muertes
al día, también, se ocultan
unas tres mil vidas, en sus cuartos
o en sus dormitorios exiguos.
Beben el licor de la desesperanza.
Se ocultan pues saben hay más muerte
que vida, que luz, que esperanza.
De qué sirven las palabras?, me pregunto
Los odios, los pocos amores,
las tertulias insanas, donde se lincha
a cualquiera, seguirán,
siempre siguen.
Y beben el licor
de la amargura como un desinfectante
que les sienta bien al estómago.
©
como muros sacrosantos
derribados. Cuando hay
tres millones de muertes
al día, también, se ocultan
unas tres mil vidas, en sus cuartos
o en sus dormitorios exiguos.
Beben el licor de la desesperanza.
Se ocultan pues saben hay más muerte
que vida, que luz, que esperanza.
De qué sirven las palabras?, me pregunto
Los odios, los pocos amores,
las tertulias insanas, donde se lincha
a cualquiera, seguirán,
siempre siguen.
Y beben el licor
de la amargura como un desinfectante
que les sienta bien al estómago.
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