sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nacemos para vivir y morimos para soñar.
Abrimos los ojos y vemos a nuestra madre abrazándonos y diciéndonos qué bello es nuestro hijo recién nacido y nuestro padre sonriendo.
Los primeros años nuestros padres nos dan todo su cariño y todo su amor
y somos su centro de atención
luego somos más mayores siendo aun pequeños y aguantan nuestras travesuras y nos riñen siempre por nuestro bien.
Luego somos adolescentes y estamos con las hormonas a mil por las chicas y a veces no sabemos actuar y cometemos errores de juventud
como tener relaciones sexuales sin precaución
y también somos muy rebeldes y actuamos por impulsos y tenemos problemas en el colegio, instituto etc.
Nuestros padres en la adolescencia lo pasan mal,
porque los profesores nos expulsan
porque no saben que somos simples adolescentes
es verdad que en esa edad todo está muy rebelde
queremos conquistar a una chica desde la chulería antes que por la magia de la nobleza
y nuestros padres nos castigan y nos mandan al cuarto pero jamás nos dejaran de querer
esos padres que un día estuvieron en el nacimiento de su hijo lo han criado pero en la educación no solo educan los padres
también la gente que nos puede dar un consejo
un profesor que pierde minutos después de clase para explicar y no criticar sino educar de manera constructiva a un alumno eso es un buen profesional
nacemos para vivir
y esta vida no es un sueño
es el paso hacía ese sueño
cuando ya somos más mayores y estamos muy maduros la mayoría son padres
y tienen hijos
la vida es como una rueda de una noria da vueltas para cultivar a la vida y repetirse una y otra vez
si pensamos que esta vida es para soñar puede ser que soñemos sin darnos cuenta y no seamos conscientes que los sueños son bonitos
pero a veces cuando hemos conseguido una meta estamos muy felices ¿pero estamos soñando? ¿inconscientes o realmente es una sensación de haber hecho un buen trabajo?
En esta vida nadie te regala nada
por eso lo que consigamos es por nosotros
y lo demás es pura fantasía que no sueño
por eso en la vida nacemos para vivir
y cuando morimos es para soñar
porque si mueres cierras los ojos para siempre
y seguro que ahí la muerte escribe a tu alma
y le dice has vivido toda tu vida con metas y con sueños imposibles y lo hayas conseguido o no
lo importante es que en esta vida es más importante aprender de tus errores
que aprender de tus victorias
y en la muerte aprendemos a que los sueños son eternos
y es más importante en ese caso aprender que los sueños son la muerte porque en ella la luz de nuestra alma brilla y nos lleva a un mundo donde encontramos a nuestros seres queridos nuestros padres y ahí vemos a nuestros hijos desde el cielo a la tierra y los esperamos
hasta que dejen de vivir
pero la muerte no tiene que ser la sombra de nuestros miedos
sino el reflejo de nuestros sueños y hechos
a partir de aquí deja que la paloma de la paz te haga volar hacia un reloj en el que el tiempo se haga sueño y tu muerte un beso eterno.