Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
De nuevo me ilumina el sol naciente
brillando en el pretil de mi ventana,
caricias que conforman la fontana
que mana con fulgor resplandeciente.
De nuevo no me siento inconsistente
ni tengo sensación de cosa vana;
de nuevo la sonrisa cotidiana
rebrota de mis labios suavemente.
La muerte ya pasó, se fue al pasado,
y el aire estabiliza mis pulmones
con la seguridad de haber llegado
al cielo de sus santas redenciones,
al pecho que me brinda su cuidado,
al cuerpo bien henchido de emociones.
brillando en el pretil de mi ventana,
caricias que conforman la fontana
que mana con fulgor resplandeciente.
De nuevo no me siento inconsistente
ni tengo sensación de cosa vana;
de nuevo la sonrisa cotidiana
rebrota de mis labios suavemente.
La muerte ya pasó, se fue al pasado,
y el aire estabiliza mis pulmones
con la seguridad de haber llegado
al cielo de sus santas redenciones,
al pecho que me brinda su cuidado,
al cuerpo bien henchido de emociones.