TARDE GRIS
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cada paso que damos
deja huella,
nada brota de la nada
ni un adiós,
antes hubo una esperanza
una llamada,
luego la despedida
de la ilusión,
de los silencios
brota el llanto,
brota la sal que acaricia
la faz,
brotan los miedos,
brota el olvido
en un amargo despertar,
nada brota de la nada
siempre le precede un suceso
como brotan los versos
cuando el poeta habla
dejando los ojos abiertos
y los brazos yertos,
tal vez una sonrisa
o un desesperado intento.
Nada brota de la nada
ni siquiera este escrito
que ha nacido de mi tiempo
de mi vida callada.
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