elena katamira
Poeta recién llegado
Exaltando mi alma
a la altura de un violín
tocado por estaciones, trenos y pasajeros.
En el instante de una parada
declaro, bajo mi desconocimiento,
ser una mujer plenamente entera.
Que más allá de palabras hay mundos
incompatibles con la existencia,
de una pobre y hermosa mariposa,
que nace y muere.
Prisionera
de un estómago
clavecín.
a la altura de un violín
tocado por estaciones, trenos y pasajeros.
En el instante de una parada
declaro, bajo mi desconocimiento,
ser una mujer plenamente entera.
Que más allá de palabras hay mundos
incompatibles con la existencia,
de una pobre y hermosa mariposa,
que nace y muere.
Prisionera
de un estómago
clavecín.
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