¡Nada de romper, niño!
cuenta desde el nacimiento
hasta la plusvalía del cocotero que siguió tus pasos,
desoja 100 veces la falsedad
hasta que pinocho frote su nariz a la veracidad.
Desde luego,
hay maneras de buscar yacimientos de risas
en el más encumbrado enjambre de crucigramas azules.
De no existir el tic-tac, quizás existan rascacielos con sumas
y pistas pendencieras de corazones al borde del aborrecimiento,
de no importar fronteras, quizás importe un embrión
que no le place nacer entre el smoking
y un linaje que nunca tendrá.
Se presiente desnudez en los talones,
mas no importa Aquiles ni otros cuentos,
preocupa, entre la soledad del impostor
y la astucia del paquidermo callejero,
un aúllo de luces, con dedos separados
por pasaportes sembrados de chichiguas desamparadas.
Tantas veces se encaminó la escalera al lago,
para ver más pequeño el cielo,
tantas veces rumió el rufián la fortuna,
olvidando la colegiala desbocada de deleite.
¡Nada de romper, niño!
piensa, desde 1 hasta 5 mil
madura tu verdor y mientras,
dibuja imperdibles al bastidor de tu camita de papel,
aeroplano de ninguna parte,
de dulces líneas al abandono.
Saca de patitas, la turbulencia al callejón de los prodigios,
descomponiendo el litigio al sindicato anarquista,
infusión de mala yerba,
hidrológica caricia en una gota envenenada.
¡NADA DE ROMPER NIñO!!!!!!!
cuenta desde el nacimiento
hasta la plusvalía del cocotero que siguió tus pasos,
desoja 100 veces la falsedad
hasta que pinocho frote su nariz a la veracidad.
Desde luego,
hay maneras de buscar yacimientos de risas
en el más encumbrado enjambre de crucigramas azules.
De no existir el tic-tac, quizás existan rascacielos con sumas
y pistas pendencieras de corazones al borde del aborrecimiento,
de no importar fronteras, quizás importe un embrión
que no le place nacer entre el smoking
y un linaje que nunca tendrá.
Se presiente desnudez en los talones,
mas no importa Aquiles ni otros cuentos,
preocupa, entre la soledad del impostor
y la astucia del paquidermo callejero,
un aúllo de luces, con dedos separados
por pasaportes sembrados de chichiguas desamparadas.
Tantas veces se encaminó la escalera al lago,
para ver más pequeño el cielo,
tantas veces rumió el rufián la fortuna,
olvidando la colegiala desbocada de deleite.
¡Nada de romper, niño!
piensa, desde 1 hasta 5 mil
madura tu verdor y mientras,
dibuja imperdibles al bastidor de tu camita de papel,
aeroplano de ninguna parte,
de dulces líneas al abandono.
Saca de patitas, la turbulencia al callejón de los prodigios,
descomponiendo el litigio al sindicato anarquista,
infusión de mala yerba,
hidrológica caricia en una gota envenenada.
¡NADA DE ROMPER NIñO!!!!!!!