Nada

Corazon desterrado

Poeta recién llegado
Mi corazón ha muerto,
en manos de aquellos, que pensé amar y pensé que me amaban,
pero que me desgarraron sin piedad.
Ya no puedo escuchar más,
a lo lejos algo resuena e intento no mirar atrás,
pero no puedo, aun pesa demasiado este dolor
y aunque daría todo por borrarlo,
ya es tarde, para remediarlo
y aun más tarde para regresar,
enteras son mis noches,
y condenados los días en este infierno.
Acaso, no se dan cuenta,
que tan solo soy un ser irreal,
porque creer, me pregunto,
a quién pedir un poco de piedad,
será verdad, que alguien me escucha...
Tengo miedo...
miedo a estar sola, no lo sé,
y ahora es cuando me doy cuenta, que no hay porque temer,
pues siempre he sido,
el banco vacío de una casa repleta...

 
No creo este ese banco vació, ya que es de muy buena madera, madera para la escritura y dejar así sus huellas, grato pasar un abrazo y miles de estrellas
 
Ah Alberto, amigo mío, me has dado un poco de bálsamo para mis heridas en forma de sonrisa, gracias por lo de buena madera felicitaciones para ti, que también tienes un gran don de escritura, bellos poemas los tuyos!!!
 
Retratas muy bien esa parte melancolica del ser que siempre se siente sola y abandonada; pero no lo esta, tu corazon es observado y mimado, levantate de ese banco abandonado y empieza a dar abrazos y palabras de amor, veras el mundo de otro color.
Sinceramente: ISABEL
 
Mi corazón ha muerto,
en manos de aquellos, que pensé amar y pensé que me amaban,
pero que me desgarraron sin piedad.
Ya no puedo escuchar más,
a lo lejos algo resuena e intento no mirar atrás,
pero no puedo, aun pesa demasiado este dolor
y aunque daría todo por borrarlo,
ya es tarde, para remediarlo
y aun más tarde para regresar,
enteras son mis noches,
y condenados los días en este infierno.
Acaso, no se dan cuenta,
que tan solo soy un ser irreal,
porque creer, me pregunto,
a quién pedir un poco de piedad,
será verdad, que alguien me escucha...
Tengo miedo...
miedo a estar sola, no lo sé,
y ahora es cuando me doy cuenta, que no hay porque temer,
pues siempre he sido,
el banco vacío de una casa repleta...


Melancolia abierta, intentar levantarse para encontrar esas
palabras de amor que cierren el abandono de una soledad
entregada en vida. felicidades. me gustó.
saludos amables de luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba