Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie llenará tu vacío
Dedicatoria a la madre de un amigo ayer fallecida y todos los que hayan perdido a su madre.
Los ríos han violado su juramento y traspasado sus fronteras,
Las cascadas no paran de suicidarse en mis ojos ahogados
Aquella mecedora vacía, aún guarda tu aroma y atesora tu calidez cual hoguera recién apagada
Resignarme ha no ser recibido por esa cara tierna como siempre, aceptar una partida inesperada
Entender tu ausencia presente, comprender las etapas de la vida, cosa dura ha de ser.
Hoy despido a ese ser que me regaló tanta dulzura, que entre cariños y ternuras me hizo ser
Los sucesos, los achaques, los virus y las malas voluntades... Tanto con que luchar, tanto a que enfrentarse para al fin ser vencidos
Mas hoy te digo madre: nadie llenará tu vacío
pues mi pecho seguirá lleno de tu presencia, de tu amor y ternura, de esa alma pura con la que
el cosmo te hizo ser
Mujer piadosa, madre única, amiga, consejera, cómplice y juez imparcial
Hoy me dejas y yo tan capaz me sentía, tan independiente, tan macho
Mírame ahora, indefenso en la noche más oscura
cuando tu presencia me hace tanta falta,
Ciertamente me siento menos que el estiércol,
un espejo roto, un cachorro indefenso, antes un león entre tus brazos, que hoy cierran sin mí.
Siempre te amaré madre mía
Dedicatoria a la madre de un amigo ayer fallecida y todos los que hayan perdido a su madre.
Los ríos han violado su juramento y traspasado sus fronteras,
Las cascadas no paran de suicidarse en mis ojos ahogados
Aquella mecedora vacía, aún guarda tu aroma y atesora tu calidez cual hoguera recién apagada
Resignarme ha no ser recibido por esa cara tierna como siempre, aceptar una partida inesperada
Entender tu ausencia presente, comprender las etapas de la vida, cosa dura ha de ser.
Hoy despido a ese ser que me regaló tanta dulzura, que entre cariños y ternuras me hizo ser
Los sucesos, los achaques, los virus y las malas voluntades... Tanto con que luchar, tanto a que enfrentarse para al fin ser vencidos
Mas hoy te digo madre: nadie llenará tu vacío
pues mi pecho seguirá lleno de tu presencia, de tu amor y ternura, de esa alma pura con la que
el cosmo te hizo ser
Mujer piadosa, madre única, amiga, consejera, cómplice y juez imparcial
Hoy me dejas y yo tan capaz me sentía, tan independiente, tan macho
Mírame ahora, indefenso en la noche más oscura
cuando tu presencia me hace tanta falta,
Ciertamente me siento menos que el estiércol,
un espejo roto, un cachorro indefenso, antes un león entre tus brazos, que hoy cierran sin mí.
Siempre te amaré madre mía