dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Duerme mi niño
que es muy temprano,
que yo ya me voy
a casa del amo
a lavar la ropa,
a segar el grano,
a limpiar la casa
del alba al ocaso.
Ahí afuera mi hijo
hay rosas y nardos
aunque yo tan solo
he olido el fango
que tienen las almas
de los potentados.
Mañana mi niño,
un día lejano
ojalá que pase
lo que estoy pensando:
Para ti la rosa,
para el rico el cardo.
Pero no podrá ser
eso sin trabajo,
sin brega, sin lucha,
sin bandera y canto,
sin gritar muy fuerte:
¡Ya no nos callamos,
descansan las mulas
o se para el carro!
Eladio Parreño Elías
14-Marzo-2013
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