Efrain Carbonó
Poeta recién llegado
Mi sueño lleva el cabello corto (hasta los hombros),
un suéter de rayas azules,
y un par de tenis que restringen al suelo
de sentir el calor de sus pequeños pies.
Mi sueño no es inalcanzable,
ni mucho menos una utopía,
se encuentra sentado a mi lado,
escuchando y respondiendo
cada tontería que de mi boca sale,
con sonrisas que emergen de la suya.
Mi sueño me toma de la mano,
me besa como soñando, con la boca y en los labios,
juega conmigo como niños
y pelea junto a mi como mercenarios.
Lleva cinco letras en su nombre,
dos soles en su cara,
tres semestres en sus metas,
y nueve meses a mi lado.
un suéter de rayas azules,
y un par de tenis que restringen al suelo
de sentir el calor de sus pequeños pies.
Mi sueño no es inalcanzable,
ni mucho menos una utopía,
se encuentra sentado a mi lado,
escuchando y respondiendo
cada tontería que de mi boca sale,
con sonrisas que emergen de la suya.
Mi sueño me toma de la mano,
me besa como soñando, con la boca y en los labios,
juega conmigo como niños
y pelea junto a mi como mercenarios.
Lleva cinco letras en su nombre,
dos soles en su cara,
tres semestres en sus metas,
y nueve meses a mi lado.