• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Natalia

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Ninguna de tus bocas me permitió
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio,
sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared;
humedecida, pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.

29 de abril de 2015
 
Última edición:
No confíes en las Natalias, Pedrito, tengo mis motivos, ja, ja.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Me gustó todo el poema, pero esta parte me gusta. Pienso, solo somos lo que somos, y si llega alguien a nuestra vida va a aceptar lo que somos, aunque sigamos creciendo como personas. Un saludo.
 
No confíes en las Natalias, Pedrito, tengo mis motivos, ja, ja.

Me gustó todo el poema, pero esta parte me gusta. Pienso, solo somos lo que somos, y si llega alguien a nuestra vida va a aceptar lo que somos, aunque sigamos creciendo como personas. Un saludo.
¡Habérmelo dicho antes, caramba! o_O:D En realidad, ayer noche cuando me topé con este texto me sorprendió que tiene ya casi diez años, y no me lo creo. Tempus fugit, amiga, y lo que entonces me parecía una tragedia griega ahora me hace sonreír con apenas una pizca de nostalgia. Gracias por tu amable presencia, Carito. Ya conseguí un costal grandote y un bate de béisbol... tú di rana y yo salto, ja, ja, ja.
 
Ninguna de tus bocas me permitió
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio,
sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared,
humedecida pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.

29 de abril de 2015
Tu #pinchelirismo de antaño y esos nombres que se resbalan de la boca para echar raíces en el no olvido... ¡Ay de vos! :p
Abrazo y chanclazo, pa no perder la costumbre.
 
No confíes en las Natalias, Pedrito, tengo mis motivos, ja, ja.

Me gustó todo el poema, pero esta parte me gusta. Pienso, solo somos lo que somos, y si llega alguien a nuestra vida va a aceptar lo que somos, aunque sigamos creciendo como personas. Un saludo.
No es verdad Carito llevo el mismo nombre y tbn tengo mis motivos para decirles que si valemos oro.

Jejeje
 
Ninguna de tus bocas me permitió
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio,
sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared,
humedecida pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.

29 de abril de 2015
Todo lo que escribes es una obra de arte Pedrito.

Abrazos desde mi territorio al sur.
 
Última edición:
Ninguna de tus bocas me permitió
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio,
sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared;
humedecida, pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.

29 de abril de 2015
Puede ser un perfecto bloqueo sin nombre pero el asunto es que la llamas.
Un abrazo, Pedro.
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba