Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Ninguna de tus bocas me permitió
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio, sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared;
humedecida, pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.
contemplarte como algo entero.
Tampoco tu ausencia te cubre del todo.
Tus palabras persisten en el aire
como un pez herido de movimiento
o un movimiento herido de pescado.
Yo existía porque me nombrabas.
Llegaba a ti deletreado por el cielo
y era real junto al árbol y la noche.
Vuelvo a ser piedra sepultada
en algún sitio, sin abrazo de raíces,
sin sueños del sol en la pared;
humedecida, pero ciega a los relámpagos.
Desearía expulsarte de mi garganta
como tú me arrojaste de tus manos
cuando te miraste incompleta en mis ojos.
Pero tu nombre es todo lo que me queda
cuando te callo en todo
porque ya no recuerdo ni cómo te llamas.
29 de abril de 2015
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