José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Espalda encorvada, vejez milenaria,
sobre tu columna vertebral
las nubes cansadas, descansan.
Un gigante olvidado
su cumbre se viste de blanco
en el frío invierno helado.
De un aspecto señorial
cuando el sol refleja
esa luz de playa
por la mañana.
Es el diente
que sobresale del peine
de Sierra Tejeda.
El guardián de la Axarquía
el contacto espiritual
con el cielo
que nos cuida y nos guía.
La Maroma un altar
para contemplar el Atlas
como un Dios osado
al otro lado del mar.
Espectacular visión,
delirio para los ojos
un bello cantar
en los días limpios y claros…