Se desmorona y deslíe abatido
en blancas conchas y en tez morena
apenas al tocarse agua y arena;
de ella mana este mar embravecido
Ni una palabra ni un quejido brota
solo el silencio recostado entre olas,
una nave, un solo quebrantaolas
sin timón ni capitán ni una escota
Un armazón roto y yerto en la arena
por el oleaje resquebrajado
que impasible muestra su aciaga pena
Yace en la costa barquito tajado
descansa ya tu quilla en tierra ajena
ya por siempre de tu mar alejado.
en blancas conchas y en tez morena
apenas al tocarse agua y arena;
de ella mana este mar embravecido
Ni una palabra ni un quejido brota
solo el silencio recostado entre olas,
una nave, un solo quebrantaolas
sin timón ni capitán ni una escota
Un armazón roto y yerto en la arena
por el oleaje resquebrajado
que impasible muestra su aciaga pena
Yace en la costa barquito tajado
descansa ya tu quilla en tierra ajena
ya por siempre de tu mar alejado.
Última edición: