MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los hilos rubios de la noche,
amordazan el ahogo genuino.
Y los bosques del odio,
siempre ocultos,
bajo las serranías del deseo.
Besan y matan.
Mientras el mundo
vela su silencio
y ciega su mirada.
Matan y besan.
El silbido de la voz amada
acaricia los senos de la sabiduría.
Y cuando el humo
se vuelve niebla,
las mariposas marchan,
llevando a cuestas
su nacimiento fúnebre.
Los ecos tibios
de las alas invisibles.
Los besos escritos
sobre navajas.
La palabra no dicha.
El amor consternado.
Y la rabia de los vientos
bailando con las cenizas.
amordazan el ahogo genuino.
Y los bosques del odio,
siempre ocultos,
bajo las serranías del deseo.
Besan y matan.
Mientras el mundo
vela su silencio
y ciega su mirada.
Matan y besan.
El silbido de la voz amada
acaricia los senos de la sabiduría.
Y cuando el humo
se vuelve niebla,
las mariposas marchan,
llevando a cuestas
su nacimiento fúnebre.
Los ecos tibios
de las alas invisibles.
Los besos escritos
sobre navajas.
La palabra no dicha.
El amor consternado.
Y la rabia de los vientos
bailando con las cenizas.
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