NAVIDAD ALDEANA

adolfo vilatte l.

Poeta recién llegado
La aldea está en la falda de una sierra,
sobre un valle plantado de manzanos,
que a pesar de la nieve que los cubre,
se adivinan soberbios y lozanos.

Surcando el valle, una corriente clara
que no alcanzó la escarcha a detener,
va murmurando una canción de invierno;
queja triste de un triste atardecer.

Sobre el arroyo un puente está tendido,
hecho de viejos troncos y de leños.
donde pasan sus carros y sus yuntas,
para ir a la labor los lugareños.

Reina solemne paz en ese valle;
sencilla paz que hace la vida bella,
que forma el corazón valiente y bueno
y donde no hallan los engaños huella.

Más arriba los altos Pirineos
como un dosel de rústica hermosura
hacen de aquel lugar un santuario
que eleva el alma y la conserva pura.

Es noche buena y hace mucho frío,
la nieve blanca cae muy lentamente
sobre el valle, la sierra y los manzanos,
cubriendo la aldea y el viejo puente.

Los techos de las casas están blancos;
sentados a la lumbre del hogar,
los chiquillos escuchan del abuelo
un cuento de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Y sueñan con espléndidos juguetes
que han de traer los buenos magos
esos reyes que viajan con camellos
por mares por tierras y por lagos.

¿Quién no soñó como ellos con reyes
en esa edad risueña de la infancia
cuando todo es amor e inocencia
en esa época de flores y fragancias.

¡Oh paz solemne de la triste aldea
donde viven los pobres lugareños
sin ambición, sin lujos y contentos
de ver arder, en el hogar, sus leños;

Allí no hay ruido, brillo ni opulencia;
en esa paz no hay rico ni mendigo;
pero sí, en cambio, en cada hogar se goza
de amor, de lumbre, pan y tibio abrigo.

No piden más, con eso se conforman;
jamás anhelan perlas ni brillantes;
piden a Dios que llenen sus graneros
con oro de cosechas abundantes.

Y allí cerca de Dios y de su gracia,
fervientes cumplidores del deber
ponen más fé en la plegaria pura,
que su alma reza en cada atardecer.

Así esperan los pobres lugareños
la hora solemne en que nació Jesús
que fue hora de redención sublime
consagrada apoteosis de la Cruz.
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adolfo vilatte lavigne
Azul, diciembre de 1929
 
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