Fredmore
Romano Manfre More
Fui a Belén y he visto la gloria de Dios:
el misterio de la Encarnación
en la fragilidad de un niño
humano y divino.
Fui a Belén
y he visto la gloria de Dios
en la humildad de María y José
en tierna contemplación,
en la adoración de los reyes magos,
en la sencillez de los pastores,
en la obediencia de su grey,
en la mansedumbre del asno y el buey,
en el anuncio de los ángeles.
Fui a Belén
y he visto la gloria de Dios
en todo su esplendor,
en la fragilidad de un niño,
divino redentor.
Fui a Belén,
he visto la gloria de Dios
y volví para contarla.
el misterio de la Encarnación
en la fragilidad de un niño
humano y divino.
Fui a Belén
y he visto la gloria de Dios
en la humildad de María y José
en tierna contemplación,
en la adoración de los reyes magos,
en la sencillez de los pastores,
en la obediencia de su grey,
en la mansedumbre del asno y el buey,
en el anuncio de los ángeles.
Fui a Belén
y he visto la gloria de Dios
en todo su esplendor,
en la fragilidad de un niño,
divino redentor.
Fui a Belén,
he visto la gloria de Dios
y volví para contarla.