Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puedo verme reflejada
en las esferas de navidad,
con los ojos nublados por el llanto
que no puedo controlar.
Una lágrima resbala
puedo sentirla rodar,
mientras en mis labios tu nombre,
sea empezado a escuchar.
El vacío de nuestra casa
hoy me abraza con frialdad,
envolviéndome en silencio,
en la tristeza y soledad.
El eco de memorias
que danzan sin parar,
bailan en mi mente
como sombras al pasar.
Busco a tientas tu mano
que me solía consolar,
acariciando tu rostro
qué se empieza a dibujar.
Te extraño más que nunca,
no te dejo de pensar
hoy es un día triste,
más triste que los demás.
Y es que a tu ausencia amor,
no me puedo acostumbrar.
en las esferas de navidad,
con los ojos nublados por el llanto
que no puedo controlar.
Una lágrima resbala
puedo sentirla rodar,
mientras en mis labios tu nombre,
sea empezado a escuchar.
El vacío de nuestra casa
hoy me abraza con frialdad,
envolviéndome en silencio,
en la tristeza y soledad.
El eco de memorias
que danzan sin parar,
bailan en mi mente
como sombras al pasar.
Busco a tientas tu mano
que me solía consolar,
acariciando tu rostro
qué se empieza a dibujar.
Te extraño más que nunca,
no te dejo de pensar
hoy es un día triste,
más triste que los demás.
Y es que a tu ausencia amor,
no me puedo acostumbrar.