elpaisdenuncajamas77
Poeta que considera el portal su segunda casa
SETENTA Y OCHO MIL
DOSCIENTOS NOVENTA Y CUATRO
TRES MILLONEEEEEES DE EUUUROS
Tampoco este año
el gordo se dignó a tocar,
salvo un roce con el vecino
al entrar en el portal
cuando como el del turrón
vuelvo a casa por navidad.
Ayuntamientos que el resto del año
luchan por eliminar los cruficijos
de las aulas en los colegios públicos
en nombre del laicismo,
se gastan nuestro dinero
en decorar las calles con adornitos,
¿no sería mejor gastarlo
en dar de comer a los perdidos?
Y las calles se llenan de jovenes borrachos
y vomitonas en las esquinas,
y quien el resto del año ni te da la mano
hoy te abraza y te felicita
mientras reza para que te partas el espinazo
en una caida por la nieve...
o mejor aun te dé un puto empacho.
Pero abro el correo
y me has escrito tú desde allá,
y lo leo emocionado
mientras mi sobrino me viene a abrazar,
y me pregunta con sus ojos grandes
abiertos de par en par,
llenos de ilusión
tio ¿los reyes cuando van a llegar?
Y entonces salgo a la calle
admiro los adornos que vuelven a brillar,
tiro bolas de nieve
me rio de los borrachos que no pueden andar,
abrazo al barrendero
que me avisó cuando una vomitona iba a pisar
y me la suda que la loteria pase de largo
soy feliz ...¡ES NAVIDAD!
DOSCIENTOS NOVENTA Y CUATRO
TRES MILLONEEEEEES DE EUUUROS
Tampoco este año
el gordo se dignó a tocar,
salvo un roce con el vecino
al entrar en el portal
cuando como el del turrón
vuelvo a casa por navidad.
Ayuntamientos que el resto del año
luchan por eliminar los cruficijos
de las aulas en los colegios públicos
en nombre del laicismo,
se gastan nuestro dinero
en decorar las calles con adornitos,
¿no sería mejor gastarlo
en dar de comer a los perdidos?
Y las calles se llenan de jovenes borrachos
y vomitonas en las esquinas,
y quien el resto del año ni te da la mano
hoy te abraza y te felicita
mientras reza para que te partas el espinazo
en una caida por la nieve...
o mejor aun te dé un puto empacho.
Pero abro el correo
y me has escrito tú desde allá,
y lo leo emocionado
mientras mi sobrino me viene a abrazar,
y me pregunta con sus ojos grandes
abiertos de par en par,
llenos de ilusión
tio ¿los reyes cuando van a llegar?
Y entonces salgo a la calle
admiro los adornos que vuelven a brillar,
tiro bolas de nieve
me rio de los borrachos que no pueden andar,
abrazo al barrendero
que me avisó cuando una vomitona iba a pisar
y me la suda que la loteria pase de largo
soy feliz ...¡ES NAVIDAD!