• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Necesito despedirme de ti...-

Cecilia Leiva Arangua

Poeta adicto al portal
NECESITO DESPEDIRME DE TI…



Necesito despedirme de ti…
con el corazón en las manos, desnudo y abierto.
Eres mi pasado, quizás el amor;
el más sublime, jamás imaginado.
Entre nosotros no hubo piel, no hubo caricias,
sólo miradas…sólo miradas…
que se volvían una comunión para mi alma;
la que estaba sola, triste y desgatada,
la vida había perdido todo su sentido,
quería que se apresura el tiempo
y salir corriendo de este mundo ingrato,
pero otros planes tenía para mí esta misteriosa vida…
Y en una tarde de otoño,
renací en tus ojos…
Te he llamado ángel, tantas veces…
porque tu luz fue mi luz…mi despertar,
el gran descubrimiento, sí, ¡estaba viva!
tenía un corazón y un alma sedienta…
Oh…me perdí en ti, durante tanto tiempo,
sentía que el mundo se detenía,
todo se hacía día, sólo había sol en mi vida.
Ahora que han pasado los años,
te recuerdo… con amor, con gratitud…
porque sin ti no existiría este corazón,
que hoy palpita con locura en mi pecho,
Me hice libre, me hice canto, me hice verso,
me hice mujer plena en el tiempo…
y hoy puedo amar y no sentir miedo.
Necesito despedirme de ti…
para seguir caminando al lado del hombre, que hoy estoy amando
y gritar aviva voz, ¡soy feliz!
desde esa tarde de otoño, que renací en tus ojos…
 
Última edición:
NECESITO DESPEDIRME DE TI…










Necesito despedirme de ti…



con el corazón en las manos, desnudo y abierto.



Eres mi pasado, quizás el amor;



el más sublime, jamás imaginado.



Entre nosotros no hubo piel, no hubo caricias,



sólo miradas…sólo miradas…



que se volvían una comunión para mi alma;



la que estaba sola, triste y desgatada,



la vida había perdido todo su sentido,



quería que se apresura el tiempo



y salir corriendo de este mundo ingrato,



pero otros planes tenía para mí esta misteriosa vida…



Y en una tarde de otoño,



renací en tus ojos…



Te he llamado ángel, tantas veces…



porque tu luz fue mi luz…mi despertar,



el gran descubrimiento, sí, ¡estaba viva!



tenía un corazón y un alma sedienta…



Oh…me perdí en ti, durante tanto tiempo,



sentía que el mundo se detenía,



todo se hacía día, sólo había sol en mi vida.



Ahora que han pasado los años,



te recuerdo… con amor, con gratitud…



porque sin ti no existiría este corazón,



que hoy palpita con locura en mi pecho,



Me hice libre, me hice canto, me hice verso,



me hice mujer plena en el tiempo…



y hoy puedo amar y no sentir miedo.



Necesito despedirme de ti…



para seguir caminando al lado del hombre, que hoy estoy amando



y gritar aviva voz, ¡soy feliz!



desde esa tarde de otoño, que renací en tus ojos…


un escrito con un dejo de nostalgia,pero bellísimo!.saludos cordiales...Eban
 
Melancólicas letras que van destejiendo lejanías para volverlas a tejer... Es grato leerte Cecilia. Mis aplausos y afectos. Big.
 
NECESITO DESPEDIRME DE TI…



Necesito despedirme de ti…
con el corazón en las manos, desnudo y abierto.
Eres mi pasado, quizás el amor;
el más sublime, jamás imaginado.
Entre nosotros no hubo piel, no hubo caricias,
sólo miradas…sólo miradas…
que se volvían una comunión para mi alma;
la que estaba sola, triste y desgatada,
la vida había perdido todo su sentido,
quería que se apresura el tiempo
y salir corriendo de este mundo ingrato,
pero otros planes tenía para mí esta misteriosa vida…
Y en una tarde de otoño,
renací en tus ojos…
Te he llamado ángel, tantas veces…
porque tu luz fue mi luz…mi despertar,
el gran descubrimiento, sí, ¡estaba viva!
tenía un corazón y un alma sedienta…
Oh…me perdí en ti, durante tanto tiempo,
sentía que el mundo se detenía,
todo se hacía día, sólo había sol en mi vida.
Ahora que han pasado los años,
te recuerdo… con amor, con gratitud…
porque sin ti no existiría este corazón,
que hoy palpita con locura en mi pecho,
Me hice libre, me hice canto, me hice verso,
me hice mujer plena en el tiempo…
y hoy puedo amar y no sentir miedo.
Necesito despedirme de ti…
para seguir caminando al lado del hombre, que hoy estoy amando
y gritar aviva voz, ¡soy feliz!
desde esa tarde de otoño, que renací en tus ojos…
Un placer leerte
un beso,
Rosario
 
Querida amiga
habñamos mucho de este poema hoy, pero la verdad que leerlo es
muy distinto. Sinceramente te felicito es la mejor manera de resumir
todo esto que va viajando por años en tus venas de poeta ....
Un abrazo
Andrea ...
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba