Celeste Agustina Prado
Poeta recién llegado
Necesito tu boca enamorada,
el cristal de tu risa en mi cordura,
el metal de tu voz que me tortura,
necesito sin furia tu mirada.
Necesito esa roja llamarada,
y despertar la luz de tu hermosura
necesito la miel de tu ternura,
no quiero la penumbra en mi morada.
Necesito de ti, mi mar templado
con el suave rumor de tu sonrisa,
la que llevan los vientos por el prado,
la leve tempestad que da la brisa,
el sol que va naciendo anaranjado,
latido de este amor que va de prisa.
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