CADAVER
Poeta recién llegado
Necrofilia
Oh! Oscura dama de la triste noche
Vienes por nosotros en vuestro lúgubre coche
Tirado por corceles negros como el carbón
Gigantes e imponentes cual siniestro león
¡Mujer de brazos finos, y de los vivos amante!
¿Por qué amar a los otros y a mi solo dejarme?
¿Por qué no disfrutar mis vinos y de mis postres hartarte?
¡Sois la única mujer que he amado y no puedo tocarte!
Dejas tu esencia en la más joven doncella
O tu perfume en el mas varonil efebo
Y sobre ellos, cual murciélago mella
Destapo sus tumbas y fornico sin sosiego
Necrofilia
Amor a los muertos
Pero solo porque ellos te han tocado
Y siento sobre sus restos
La frialdad de la que me he enamorado
Siento la suave mano de la joven fría
Y su sexo y sus pechos, tersos como debería
Siento tan bien el estar con ella bajo la luz de la luna
En ese oscuro panteón, fornicando sobre su tumba
O acostado junto al joven, a quien he descuartizado
Loco y enamorado, bañándome y bebiendo de su sangre
Ver su cara, serena, tranquila y varonil mientras devoro sus partes
Es algo que me excita y a asesinar me incita
Todo por ti amada mía, y la búsqueda de tu aroma
Amo la frialdad de tu forma
Amo el último sutil suspiro
Amo estar con alguien que recién ha fallecido
Sentir como escapa su calor
Y como vuela el brillo de sus ojos
Copular con ella o él, no importa si es doncella o es varón
Están muertos y devoro yo sus cuerpos a mi antojo
Son míos
¡Yo poseo bajo todos los sentidos
La belleza de sus despojos yertos!
Sea un joven o muchacha, no me importa
¡Lo que importa es que están muertos!
Estoy enamorado de los cuerpos
Con la esencia del existir desprendida
Estoy enamorado yo de ellos
De quienes se han despedido de la vida
Estoy loco por ti, amada mía
Estoy enamorado de la muerte
Muerto no podré sentirte
Y por eso es que por ti yo mataría
Te amo
Oh! Oscura dama de la triste noche
Vienes por nosotros en vuestro lúgubre coche
Tirado por corceles negros como el carbón
Gigantes e imponentes cual siniestro león
¡Mujer de brazos finos, y de los vivos amante!
¿Por qué amar a los otros y a mi solo dejarme?
¿Por qué no disfrutar mis vinos y de mis postres hartarte?
¡Sois la única mujer que he amado y no puedo tocarte!
Dejas tu esencia en la más joven doncella
O tu perfume en el mas varonil efebo
Y sobre ellos, cual murciélago mella
Destapo sus tumbas y fornico sin sosiego
Necrofilia
Amor a los muertos
Pero solo porque ellos te han tocado
Y siento sobre sus restos
La frialdad de la que me he enamorado
Siento la suave mano de la joven fría
Y su sexo y sus pechos, tersos como debería
Siento tan bien el estar con ella bajo la luz de la luna
En ese oscuro panteón, fornicando sobre su tumba
O acostado junto al joven, a quien he descuartizado
Loco y enamorado, bañándome y bebiendo de su sangre
Ver su cara, serena, tranquila y varonil mientras devoro sus partes
Es algo que me excita y a asesinar me incita
Todo por ti amada mía, y la búsqueda de tu aroma
Amo la frialdad de tu forma
Amo el último sutil suspiro
Amo estar con alguien que recién ha fallecido
Sentir como escapa su calor
Y como vuela el brillo de sus ojos
Copular con ella o él, no importa si es doncella o es varón
Están muertos y devoro yo sus cuerpos a mi antojo
Son míos
¡Yo poseo bajo todos los sentidos
La belleza de sus despojos yertos!
Sea un joven o muchacha, no me importa
¡Lo que importa es que están muertos!
Estoy enamorado de los cuerpos
Con la esencia del existir desprendida
Estoy enamorado yo de ellos
De quienes se han despedido de la vida
Estoy loco por ti, amada mía
Estoy enamorado de la muerte
Muerto no podré sentirte
Y por eso es que por ti yo mataría
Te amo