Nefelibato

Ricardo Realpe

Poeta recién llegado
ocaso.jpg

Érase una tarde, casi cayendo la noche, pero aquel ámbar firmamento imponía resistencia, de tal manera que la tenue y lánguida tarde venció en la afrenta, pues ni la luna con sus estrellas sale ni el sol aun se acuesta.

Sentado sobre un cetrino prado estaba, mientras la contienda contemplaba, ambas parecían estar en mi contra; pues apreciaba cuyo color ocre junto con las oscuras sombras que van consigo, sin embargo; anhelaba ver las estrellas nacarinas.

El tiempo transcurría como si fuese eterno y lento, la brisa que revoloteaba entre las nubes abatía mi ser sereno, la tranquilidad fue aniquilada cuando desperté triste de aquel sueño; sin poder apreciar nada. Justo antes de ver reflejada la belleza en el viento que hacia mí se dirigía, diciéndome con voz meliflua, “despierta… ¡oh nefelibato y loco poeta!, date cuenta que la tarde nunca está ni jamás la noche vendrá.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba