Nena,
como un collar de perlas derramado,
el cuerpo de alabastro salpicado de pecados
has mordido todas las manzanas
y las serpientes han empezado silbar
reptas sobre un bolso de Misonni
subida a 11 centímetros de terciopelo
gravitas entre fauces
y los lobos aullan oliendo tus pecados
ojos de fuego solazándose en tu miedo
esperando agazapados a morderte en el cuello,
un leve movimiento, un desquite, un profundo sueño
como un collar de perlas derramado,
el cuerpo de alabastro salpicado de pecados
has mordido todas las manzanas
y las serpientes han empezado silbar
reptas sobre un bolso de Misonni
subida a 11 centímetros de terciopelo
gravitas entre fauces
y los lobos aullan oliendo tus pecados
ojos de fuego solazándose en tu miedo
esperando agazapados a morderte en el cuello,
un leve movimiento, un desquite, un profundo sueño
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