Mares Josefina
Poeta recién llegado
No hay ausencia ni vacío, ni oscuridad ni nada
donde existe la conciencia de que existes.
Y cada vez que existes
te siento un poco mío,
dulce poema antiguo, amigo cristalino.
Distante de mi mente, de mi cuerpo jamás
me escuchas libremente…
como se escucha el mar.
Y estás ahí silente…despierto
siempre presto a escuchar,
y no interrumpes… vagas...
vagas conmigo en lo profundo de mis desvaríos
en mis sueños, en mis andenes
y aunque disto mucho de ser tu tipo,
no me niegas nunca tu brazo al caminar.
Y ahí te veo, reflejo... conmigo,
y me agrada tu voz, tu voz callada
que nunca se dispara de la ecuanimidad.
Y he ahí la conciencia de que existes,
y cada vez que existes ¡te quiero mucho más!
donde existe la conciencia de que existes.
Y cada vez que existes
te siento un poco mío,
dulce poema antiguo, amigo cristalino.
Distante de mi mente, de mi cuerpo jamás
me escuchas libremente…
como se escucha el mar.
Y estás ahí silente…despierto
siempre presto a escuchar,
y no interrumpes… vagas...
vagas conmigo en lo profundo de mis desvaríos
en mis sueños, en mis andenes
y aunque disto mucho de ser tu tipo,
no me niegas nunca tu brazo al caminar.
Y ahí te veo, reflejo... conmigo,
y me agrada tu voz, tu voz callada
que nunca se dispara de la ecuanimidad.
Y he ahí la conciencia de que existes,
y cada vez que existes ¡te quiero mucho más!