Aisa Braco
Poeta asiduo al portal
Te encontré sin buscarte,
te miré sin verte.
Te confié sin conocerte,
te pensé sin pensarte.
Te extrañé sin saberlo.
Volví a buscarte, a mirarte.
Elegí pensarte, extrañarte,
y conocerte.
Te mostré mi corazón y
mi alma se abrió ante ti como una flor.
Descubrí mi sueño más soñado.
No me propuse amarte y te amo.
Ni contigo, ni sin ti...
Este amor existe, porque se resiste a morir.
No quiere saber de olvido, ni de tiempo.
Se ríe de nosotros...
Nos hace esclavos de su juego macabro.
Y conduce nuestras vidas a su antojo.
te miré sin verte.
Te confié sin conocerte,
te pensé sin pensarte.
Te extrañé sin saberlo.
Volví a buscarte, a mirarte.
Elegí pensarte, extrañarte,
y conocerte.
Te mostré mi corazón y
mi alma se abrió ante ti como una flor.
Descubrí mi sueño más soñado.
No me propuse amarte y te amo.
Ni contigo, ni sin ti...
Este amor existe, porque se resiste a morir.
No quiere saber de olvido, ni de tiempo.
Se ríe de nosotros...
Nos hace esclavos de su juego macabro.
Y conduce nuestras vidas a su antojo.
Última edición: