Ni ella me vio ni yo la aprecie.

Luuiis

Poeta recién llegado
Esa cara,
que me juzguen por brujo y me quemen.
Esos ojos,
que me juzguen de ladrón y me cuelguen.
Esa boca,
que me juzguen de loco y me encierren.
Tiene todo, y no me culpen si hago hasta lo que no se puede.
Las olas del viento me han traído su perfume,
y el sabor de su aliento me llega desde España,
algún día estuvo cerca y la mire con gafas empañadas.
Esos fondos en las fotos,
con tu paraguas y tus tacones,
tu vestido y las flores con gotas pequeñas anidando en ellas,
te reflejan,
en todos lados te miras hermosa.
Ahorita caliento mi asiento,
lento apreciando.
En la vida,
Ni ella me vio ni yo la aprecie,
Decirle: oye, soy él de la otra vez.
Ni ella me vio ni yo la aprecie.
Ni ella me vio ni yo la aprecie.
Este recuerdo tiene espuelas,
me arrastra por todo el malecón con retratos
de la gigante división que nos separa.
Esta algarada es una albricia para mí,
y un aluvión se creó por no aprovechar cuando te vi.
Es un ubicuo, una perla rozagante,
esta pugna con mi cobardía
por no pensar mucho antes.
Ni ella me vio ni yo la aprecie,
pero hubiera intentado algo,
pero no lo intente.
 
Última edición:
Ayyy Luuiiss que para no veros ni apreciaros, su imagen se te quedó grabada en la retina y tal vez en el corazón jejeje. Veros llenos de desenfado y alegría. Me ha encantado leerte. Besazos y un mogollón de estrellas alumbren tu cielo.

Esa cara,
que me juzguen por brujo y me quemen.
Esos ojos,
que me juzguen de ladrón y me cuelguen.
Esa boca,
que me juzguen de loco y me encierren.
Tiene todo, y no me culpen si hago hasta lo que no se puede.
Las olas del viento me han traído su perfume,
y el sabor de su aliento me llega desde España,
algún día estuvo cerca y la mire con gafas empañadas.
Esos fondos en las fotos,
con tu paraguas y tus tacones,
tu vestido y las flores con gotas pequeñas anidando en ellas,
te reflejan,
en todos lados te miras hermosa.
Ahorita caliento mi asiento,
lento apreciando.
En la vida,
Ni ella me vio ni yo la aprecie,
Decirle: oye, soy él de la otra vez.
Ni ella me vio ni yo la aprecie.
Ni ella me vio ni yo la aprecie.
Este recuerdo tiene espuelas,
me arrastra por todo el malecón con retratos
de la gigante división que nos separa.
Esta algarada es una albricia para mí,
y un aluvión se creó por no aprovechar cuando te vi.
Es un ubicuo, una perla rozagante,
esta pugna con mi cobardía
por no pensar mucho antes.
Ni ella me vio ni yo la aprecie,
pero hubiera intentado algo,
pero no lo intente.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba