Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

Ya no me quedan ni ojos ni pestañas
se han marchitado de tanto llorar,
ha muerto el futuro con sus mañanas
por ese pasado que ha quedado atrás.
Camino descalzo con camisa por fuera
de falso paso en paso dando traspié
ya nada me importa, ya nadie me espera
todo lo que tenia de pronto se fue.
Martillo lo poco que queda de vida
esperando que el tiempo se rinda de mí
que cese el dolor que mueran los días
que lleve la muerte lo tonto que fui.
Pernotan las horas en la noche silente
la pálida luna hoy vuelve a brillar
¿que quieres de mi? ¡oh luna demente!
no ves que la muerte me viene a buscar.
Espero impaciente la hora de muerte
por cuantas más horas tendré que esperar
divago en los versos que cruzan mi mente
que en este poema hoy vengo a plasmar.
Cansados mis ojos, cerrando pestañas
lagrimas seca, ya no pueden llorar
enciendo un cigarro, suicido las penas
matando recuerdos con su negro alquitrán.
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