Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Se calló tu palabra, la perdiste.
Deambulas callado como a oscuras.
Te enrollas los pesares al costado
y no hallas el descanso en tu silencio.
Te cansa ese callar, es agobiante,
se te acumulan cardos en el alma.
No sangras, la palabra no te llora,
no fluye con torrentes, ni atropella.
¿A dónde ese caudal ? ¿dónde desboca?
¿Dónde suena tu música estridente?
¿Dónde caen los rayos de tu lloro?
Se te congela el don tan cristalino,
se sublima en vapores como vahos
y esa niebla te oculta de mis ojos.
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