Lírico.
Exp..
Nietos de la ira
Casi cuarenta tacos y se atreve
de una vez a volar del nido; igual
rompe con su rutina habitual
y se pega un buen viaje por la nieve.
No hay nada que lo altere o lo subleve;
¿casarse, para qué? extramarital
retiro en otra casa más rural
y el lunes a tragar como se debe.
Gin tonics en terrazas con los pijos
que pasan de engendrar a aquellos hijos
quienes jamás habrán de acompañarle.
Pasan los años, pasa su abundancia
gastada en caprichitos sin sustancia
hasta que el tiempo venga a devorarle.
Casi cuarenta tacos y se atreve
de una vez a volar del nido; igual
rompe con su rutina habitual
y se pega un buen viaje por la nieve.
No hay nada que lo altere o lo subleve;
¿casarse, para qué? extramarital
retiro en otra casa más rural
y el lunes a tragar como se debe.
Gin tonics en terrazas con los pijos
que pasan de engendrar a aquellos hijos
quienes jamás habrán de acompañarle.
Pasan los años, pasa su abundancia
gastada en caprichitos sin sustancia
hasta que el tiempo venga a devorarle.
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