IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Seres de luz nos esperan
sobre este cuartel ennegrecido,
lugar de una guerra constante,
manicomio que sangra por cada sollozo,
quitándonos el aliento,
arcadas por impotencia,
inocencia adulterada
con la cordura de la soledad,
pensantes pero aún no despiertos,
somos cientos de intentos,
lamentos eclipsados por una utopía,
esa imagen perfecta
que nos desvela en nuestros sueños,
queriendo que nunca se acabe,
la agonía de la espera,
el agobio nos acelera
petrificando nuestras oraciones,
que caerán como la nieve,
plegarias para los días menos pensados,
sueños necesitados,
para que las noches nos gobiernen,
cada copo en el lugar indicado.
sobre este cuartel ennegrecido,
lugar de una guerra constante,
manicomio que sangra por cada sollozo,
quitándonos el aliento,
arcadas por impotencia,
inocencia adulterada
con la cordura de la soledad,
pensantes pero aún no despiertos,
somos cientos de intentos,
lamentos eclipsados por una utopía,
esa imagen perfecta
que nos desvela en nuestros sueños,
queriendo que nunca se acabe,
la agonía de la espera,
el agobio nos acelera
petrificando nuestras oraciones,
que caerán como la nieve,
plegarias para los días menos pensados,
sueños necesitados,
para que las noches nos gobiernen,
cada copo en el lugar indicado.