Nikito Nipongo

Mercedes Bou Ibáñez

Poeta recién llegado

.
De lo que pasó a Nikito
un canijo japonés,
que dicen tiene tres pies
o ¿suman también el pito?
Yo tan solo me remito
a contarlo como fue,
la verdad la busque usté
si es que de mí no se fía,
me lo contó así mi tía
y a ella le tengo fe.
.
-Recordé un estrafalario,
y ya viejo chismorreo,
de una revista que leo
y que hace cuentos a diario.
Una historia con mal fario
sobre un japonés chiquito
que atendía por Nikito,
canijo y poco agraciado,
pero iba muy bien calzado
y por eso alzaba el grito.
.
Era más chulo que un ocho
ese japonés Nikito,
presumía en el distrito
de un buen pedazo de mocho.
Siempre mojando el bizcocho
se pasaba el día entero,
en julio como en febrero
siempre dormía en caliente,
siempre hallaba el indecente
para su mocho agujero.
.
A las mujeres trataba
cual de labranza un apero,
y con mucho desespero
a todas atosigaba,
Pronto ya necesitaba
que le apretaran las bielas
o que un porrazo en las muelas
lo hiciera un hombre de pro,
y eso fue lo que pasó
alguien lo puso a dos velas.
.
Este Nikito Nipongo,
a la mujer como yegua
trataba sin darle tregua
y a todas plantaba el hongo.
En un viaje que hizo al Congo
le salió la cosa rana,
pues una lagarterana
le puso a cuarto las peras,
y le hundió hasta las hombreras
zurrándole la badana..
.
Por malandrín se llevó
porrazos hasta en la gorra
y menos mal que la porra
de un mal golpe se partió.
En el suelo se quedó
redondo como un ovillo,
se quejaba de un tobillo
y un dolor en las costillas,
aunque le dieron pastillas
chillaba cual chilla un grillo.
.
De camino al hospital,
entre llantos y suspiros
dijo dejarse de tiros
y volverse hombre cabal.
Desde entonces, mi carnal,
aunque no me lo creyeras,
ya se dejó de tonteras
y dicen que a todas horas,
se le ve que a las señoras
cede el paso en las aceras-.
.
 
Última edición:
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De lo que pasó a Nikito
un canijo japonés,
que dicen tiene tres pies
o ¿suman también el pito?
Yo tan solo me remito
a contarlo como fue,
la verdad la busque usté
si es que de mí no se fía,
me lo contó así mi tía
y a ella le tengo fe.
.
-Recordé un estrafalario,
y ya viejo chismorreo,
de una revista que leo
y que hace cuentos a diario.
Una historia con mal fario
sobre un japonés chiquito
que atendía por Nikito,
canijo y poco agraciado,
pero iba muy bien calzado
y por eso alzaba el grito.
.
Era más chulo que un ocho
ese japonés Nikito,
presumía en el distrito
de un buen pedazo de mocho.
Siempre mojando el bizcocho
se pasaba el día entero,
en julio como en febrero
siempre dormía en caliente,
siempre hallaba el indecente
para su mocho agujero.
.
A las mujeres trataba
cual de labranza un apero,
y con mucho desespero
a todas atosigaba,
Pronto ya necesitaba
que le apretaran las bielas
o que un porrazo en las muelas
lo hiciera un hombre de pro,
y eso fue lo que pasó
alguien lo puso a dos velas.
.
Este Nikito Nipongo,
a la mujer como yegua
trataba sin darle tregua
y a todas plantaba el hongo.
En un viaje que hizo al Congo
le salió la cosa rana,
pues una lagarterana
le puso a cuarto las peras,
y le hundió hasta las hombreras
zurrándole la badana..
.
Por malandrín se llevó
porrazos hasta en la gorra
y menos mal que la porra
de un mal golpe se partió.
En el suelo se quedó
redondo como un ovillo,
se quejaba de un tobillo
y un dolor en las costillas,
aunque le dieron pastillas
chillaba cual chilla un grillo.
.
De camino al hospital,
entre llantos y suspiros
dijo dejarse de tiros
y volverse hombre cabal.
Desde entonces, mi carnal,
aunque no me lo creyeras,
ya se dejó de tonteras
y dicen que a todas horas,
se le ve que a las señoras
cede el paso en las aceras-.
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Originales, simpáticas y con una alta dosis de humor, en estas tus décimas de este Nikito, que a su vez sirve para denunciar la violencia y a quien le dieron su merecido y le hizo cambiar.
Magníficas letras, Mercedes.
Un abrazo.
 
no quiero generalizar, pero en realidad muchos japos sí son bastante misóginos. y bueno, a este parece que el bertrand duguesclín se le apareció en forma de lagarterana (tuve que ir a googlear lagarterana, son bonitos los trajes) y pasó de pedro a enrique en un zas, pues.

un gusto, mercedes.

salud a vos.
 
.
De lo que pasó a Nikito
un canijo japonés,
que dicen tiene tres pies
o ¿suman también el pito?
Yo tan solo me remito
a contarlo como fue,
la verdad la busque usté
si es que de mí no se fía,
me lo contó así mi tía
y a ella le tengo fe.
.
-Recordé un estrafalario,
y ya viejo chismorreo,
de una revista que leo
y que hace cuentos a diario.
Una historia con mal fario
sobre un japonés chiquito
que atendía por Nikito,
canijo y poco agraciado,
pero iba muy bien calzado
y por eso alzaba el grito.
.
Era más chulo que un ocho
ese japonés Nikito,
presumía en el distrito
de un buen pedazo de mocho.
Siempre mojando el bizcocho
se pasaba el día entero,
en julio como en febrero
siempre dormía en caliente,
siempre hallaba el indecente
para su mocho agujero.
.
A las mujeres trataba
cual de labranza un apero,
y con mucho desespero
a todas atosigaba,
Pronto ya necesitaba
que le apretaran las bielas
o que un porrazo en las muelas
lo hiciera un hombre de pro,
y eso fue lo que pasó
alguien lo puso a dos velas.
.
Este Nikito Nipongo,
a la mujer como yegua
trataba sin darle tregua
y a todas plantaba el hongo.
En un viaje que hizo al Congo
le salió la cosa rana,
pues una lagarterana
le puso a cuarto las peras,
y le hundió hasta las hombreras
zurrándole la badana..
.
Por malandrín se llevó
porrazos hasta en la gorra
y menos mal que la porra
de un mal golpe se partió.
En el suelo se quedó
redondo como un ovillo,
se quejaba de un tobillo
y un dolor en las costillas,
aunque le dieron pastillas
chillaba cual chilla un grillo.
.
De camino al hospital,
entre llantos y suspiros
dijo dejarse de tiros
y volverse hombre cabal.
Desde entonces, mi carnal,
aunque no me lo creyeras,
ya se dejó de tonteras
y dicen que a todas horas,
se le ve que a las señoras
cede el paso en las aceras-.
.


Muy bueno Mercedes. Un gusto leerte.
Isabel
 
no quiero generalizar, pero en realidad muchos japos sí son bastante misóginos. y bueno, a este parece que el bertrand duguesclín se le apareció en forma de lagarterana (tuve que ir a googlear lagarterana, son bonitos los trajes) y pasó de pedro a enrique en un zas, pues.

un gusto, mercedes.

salud a vos.
Muchas gracias Charli, las definiciones de ciertas palabras, en google, aunque sean correctas con el idioma, no son exactas del todo a como suelen usarse en en lenguaje cotidiano, en este caso, lagarterana no se define como mujer de Lagartera (pueblo de Toledo) con su vistoso traje regional, sino que quiere o viene a significar otra cosa, ya que lagarterana se puede usar también como sinónimo de mujer espabilada, de carácter fuerte, zorra, pelandusca, etc, y refiriéndose a cierto tipo de mujer y oficio, hay un dicho, que dice; Menuda lagarterana estas hecha.
 
Muchas gracias Charli, las definiciones de ciertas palabras, en google, aunque sean correctas con el idioma, no son exactas del todo a como suelen usarse en en lenguaje cotidiano, en este caso, lagarterana no se define como mujer de Lagartera (pueblo de Toledo) con su vistoso traje regional, sino que quiere o viene a significar otra cosa, ya que lagarterana se puede usar también como sinónimo de mujer espabilada, de carácter fuerte, zorra, pelandusca, etc, y refiriéndose a cierto tipo de mujer y oficio, hay un dicho, que dice; Menuda lagarterana estas hecha.

jajajaja imaginate yo pensando en una tipa con su bonito vestido regional zampándole al japonés. sería una imagen curiosa.

gracias por la explicación mercedes. la verdad estas variedades culturales son interesantes.

salud.
 
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De lo que pasó a Nikito
un canijo japonés,
que dicen tiene tres pies
o ¿suman también el pito?
Yo tan solo me remito
a contarlo como fue,
la verdad la busque usté
si es que de mí no se fía,
me lo contó así mi tía
y a ella le tengo fe.
.
-Recordé un estrafalario,
y ya viejo chismorreo,
de una revista que leo
y que hace cuentos a diario.
Una historia con mal fario
sobre un japonés chiquito
que atendía por Nikito,
canijo y poco agraciado,
pero iba muy bien calzado
y por eso alzaba el grito.
.
Era más chulo que un ocho
ese japonés Nikito,
presumía en el distrito
de un buen pedazo de mocho.
Siempre mojando el bizcocho
se pasaba el día entero,
en julio como en febrero
siempre dormía en caliente,
siempre hallaba el indecente
para su mocho agujero.
.
A las mujeres trataba
cual de labranza un apero,
y con mucho desespero
a todas atosigaba,
Pronto ya necesitaba
que le apretaran las bielas
o que un porrazo en las muelas
lo hiciera un hombre de pro,
y eso fue lo que pasó
alguien lo puso a dos velas.
.
Este Nikito Nipongo,
a la mujer como yegua
trataba sin darle tregua
y a todas plantaba el hongo.
En un viaje que hizo al Congo
le salió la cosa rana,
pues una lagarterana
le puso a cuarto las peras,
y le hundió hasta las hombreras
zurrándole la badana..
.
Por malandrín se llevó
porrazos hasta en la gorra
y menos mal que la porra
de un mal golpe se partió.
En el suelo se quedó
redondo como un ovillo,
se quejaba de un tobillo
y un dolor en las costillas,
aunque le dieron pastillas
chillaba cual chilla un grillo.
.
De camino al hospital,
entre llantos y suspiros
dijo dejarse de tiros
y volverse hombre cabal.
Desde entonces, mi carnal,
aunque no me lo creyeras,
ya se dejó de tonteras
y dicen que a todas horas,
se le ve que a las señoras
cede el paso en las aceras-.
.

Jajajaja. Female power.

Kiss.
 

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