BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tanto derrumbado:
columpios oxidados,
materiales grasos,
sombrías presencias
que el aire ha desgastado.
Como el himno gigante,
sombra en la cancela, nadie
nos persigue, con la atadura
siempre al cuello. La llave
que todo lo abría, galletas,
magdalenas, ocurrencias y chistes.
Matemáticas deflagradas
en el interior de un vehículo, yo
te miro. Te observo. Pero no veo
más que silencio. Tu cuerpo
derrumbado a la orilla del río, sueño.
Protesta larga y contenida. Sombra
al cuello, siempre recurrente.
©
columpios oxidados,
materiales grasos,
sombrías presencias
que el aire ha desgastado.
Como el himno gigante,
sombra en la cancela, nadie
nos persigue, con la atadura
siempre al cuello. La llave
que todo lo abría, galletas,
magdalenas, ocurrencias y chistes.
Matemáticas deflagradas
en el interior de un vehículo, yo
te miro. Te observo. Pero no veo
más que silencio. Tu cuerpo
derrumbado a la orilla del río, sueño.
Protesta larga y contenida. Sombra
al cuello, siempre recurrente.
©