Funámbula Peperina
Poeta recién llegado
ninguno de tus versitos devolverá
la humedad al ojo muerto;
con suerte -la mejor de ellas-
entregarán a los tuyos una justa porción
de luz y sombra para mirar sin recelo la ceniza
para que la piedra y su novenario
pesen menos a tu corazón funámbulo
y abraces con prudencia lo inexorable
para que las lágrimas no corten el sueño
de los niños que reposan sin miedo
en las calles de sangre y bruma
para desterrar de tu legua la porfía
y, sobre todo, el filo bastardo de la fe.
la humedad al ojo muerto;
con suerte -la mejor de ellas-
entregarán a los tuyos una justa porción
de luz y sombra para mirar sin recelo la ceniza
para que la piedra y su novenario
pesen menos a tu corazón funámbulo
y abraces con prudencia lo inexorable
para que las lágrimas no corten el sueño
de los niños que reposan sin miedo
en las calles de sangre y bruma
para desterrar de tu legua la porfía
y, sobre todo, el filo bastardo de la fe.
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