Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
niño, la vida es más fácil aunque los murmurios.
un tren entra en un árbol de flores magenta
y ya no lo veo salir, es extraño creo-,
no, no tanto para mí. Agitando sus tentáculos,
el sol,
bracea en un mar misterioso y profano, todos ven en ese mar
la respuesta y la claridad,
y erigen escuelas y doctrinas, banderas y escudos, y luego
los venablos mellados restañan
en los corazones humanos y las doctrinas pierden su valor.
descansen bajo los árboles, el cielo siempre los engañará.
¡Ya no miren hacia ese amoroso mar, él siempre narrará
la historia que quieran escuchar!, mejor es,
perderse en la vida
con la expectativa que no exista la verdad y encontrarse
por los senderos
de bordes floreados con personas que sólo piensan en amar.
niño, te estas ahogando en un vaso de agua
cuyo fondo es un abismo
y cuyo cuerpo es el tuyo y cuyo sentido es el de todos, ya
deja de pensar
no bucees en el cielo, míralo a Ícaro,
que por ostentoso y cristiano abandonó el panteísmo anegándose en el mar.
un tren entra en un árbol de flores magenta porque el tren
es la humanidad,
y ya nunca jamás se lo verá ni saldrá, porque el árbol es la Tierra,
y las flores magenta,
la energía cósmica que transforma nuestras almas y nos hace dejarnos en paz.
un tren entra en un árbol de flores magenta
y ya no lo veo salir, es extraño creo-,
no, no tanto para mí. Agitando sus tentáculos,
el sol,
bracea en un mar misterioso y profano, todos ven en ese mar
la respuesta y la claridad,
y erigen escuelas y doctrinas, banderas y escudos, y luego
los venablos mellados restañan
en los corazones humanos y las doctrinas pierden su valor.
descansen bajo los árboles, el cielo siempre los engañará.
¡Ya no miren hacia ese amoroso mar, él siempre narrará
la historia que quieran escuchar!, mejor es,
perderse en la vida
con la expectativa que no exista la verdad y encontrarse
por los senderos
de bordes floreados con personas que sólo piensan en amar.
niño, te estas ahogando en un vaso de agua
cuyo fondo es un abismo
y cuyo cuerpo es el tuyo y cuyo sentido es el de todos, ya
deja de pensar
no bucees en el cielo, míralo a Ícaro,
que por ostentoso y cristiano abandonó el panteísmo anegándose en el mar.
un tren entra en un árbol de flores magenta porque el tren
es la humanidad,
y ya nunca jamás se lo verá ni saldrá, porque el árbol es la Tierra,
y las flores magenta,
la energía cósmica que transforma nuestras almas y nos hace dejarnos en paz.
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