No entres que hace infierno.
deja el viento donde está.
Ya iré yo al jardín de ondulaciones
y colúmpios de gladiolos,
ya iré yo al mar sin definiciones,
al territorio del zafiro y los otoños unidos.
Ya no vive el paisaje en mi interior
así que deja que me de la vuelta,
deja que escape de este espejo
y haga guiños fluorescentes
a las fases de la luna.
así que deja que me de la vuelta,
deja que escape de este espejo
y haga guiños fluorescentes
a las fases de la luna.
No entres que estoy a punto de la náusea
al límite de vaciarme del todo,
ya iré yo a los árboles agudos
a las piedras de nieve exquisita...
al límite de vaciarme del todo,
ya iré yo a los árboles agudos
a las piedras de nieve exquisita...
ya te escribiré este poema en palomas persas,
ya te hablaré de los caballos blancos,
pero hoy no entres
que tengo el mundo enojado
y en las arterias el río parado como estatua.
que tengo el mundo enojado
y en las arterias el río parado como estatua.
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