Karina Cuadros
Poeta recién llegado
Quizás debí amarme
de la misma forma en que lo amé,
quizás no debí olvidarme
que era más importante que él.
¿Por qué siempre era yo quién entendía?
¿Por qué siempre fuí quien perdonó?
¿Por qué aceptaba sus mentiras?
¿Por qué me mentía para darle razón?
Hoy tengo el valor para contarlo,
hoy quiero alzar mi voz,
pero hoy todo está oscuro,
no han nadie en esta habitación.
Quizás pude haber gritado más fuerte,
quizás pude luchar más.
Hoy todo eso ya no importa,
hoy mi cuerpo ya no está.
Veo que aún estás libre,
veo que aún puedes mentir,
quisiera gritar tan fuerte,
aunque sé que ya nadie me puede oir.
Lucha, grita, ¡Corre!
Pero no te dejes vencer.
Que el mundo al fin comprenda:
¡Tú no eres culpable mujer!
de la misma forma en que lo amé,
quizás no debí olvidarme
que era más importante que él.
¿Por qué siempre era yo quién entendía?
¿Por qué siempre fuí quien perdonó?
¿Por qué aceptaba sus mentiras?
¿Por qué me mentía para darle razón?
Hoy tengo el valor para contarlo,
hoy quiero alzar mi voz,
pero hoy todo está oscuro,
no han nadie en esta habitación.
Quizás pude haber gritado más fuerte,
quizás pude luchar más.
Hoy todo eso ya no importa,
hoy mi cuerpo ya no está.
Veo que aún estás libre,
veo que aún puedes mentir,
quisiera gritar tan fuerte,
aunque sé que ya nadie me puede oir.
Lucha, grita, ¡Corre!
Pero no te dejes vencer.
Que el mundo al fin comprenda:
¡Tú no eres culpable mujer!