sombra de amor
Poeta recién llegado
Que curiosa es la vida, cuando nos conocimos nunca imaginamos que esto nos iba a llegar a pasar, esto que es amor, y el que ahora es un dolor indescriptible; eras un amigo leal, el mejor, el unico, fuimos novios y yo sabía que era la más feliz, no podía haber alguien tan plena más que yo, y ahora quisiera tomar mis rerdos e irme muy lejos.
No quería ver el tiempo correr cuando se trataba de pasarlo a tu lado, mi madre me decía que era una niña para asegurar que esto que tenía dentro de mí era amor; cuando pasé los días sin ti supe por primera vez qué era la soledad, y de repente volviendote a ver, teniendote sentado a mi lado descuro que al final sí era amor, porque no me lo creía que Dios hubiera elegido que fueras realmente para mí.
Ahora todo ese bello panorama que había sido un campo lleno de rosas blancas se marchita dejando enredaderas llenas de espinas, solamente por un error el cual no tiene retorno alguno, pensé por un momento que ibas a tomarme de la mano y seguiríamos caminando juntos, pero nada de esto sucedió, qué mal estoy, qué desepción la mía fue haber creído que esto iba a ser eterno.
No es mi culpa no ser suficiente razón para que nos abracemos y sigas adelante conmigo.
No es mi culpa esforzarme día a día y que no puedas verlo, hacer pequeños cambios dedicados para ti y que no signifiquen algo.
De lo único que soy culpable es de que sigas vagando en cada rincón de las calles que recorro, que las canciones que escucho me hablen de todo esto tan bello que nos sucedió, de todo este amor, al cual no le das ni un sólo valor, el que ahora tiene que reprimirse para dejarte tranquilo.
No quería ver el tiempo correr cuando se trataba de pasarlo a tu lado, mi madre me decía que era una niña para asegurar que esto que tenía dentro de mí era amor; cuando pasé los días sin ti supe por primera vez qué era la soledad, y de repente volviendote a ver, teniendote sentado a mi lado descuro que al final sí era amor, porque no me lo creía que Dios hubiera elegido que fueras realmente para mí.
Ahora todo ese bello panorama que había sido un campo lleno de rosas blancas se marchita dejando enredaderas llenas de espinas, solamente por un error el cual no tiene retorno alguno, pensé por un momento que ibas a tomarme de la mano y seguiríamos caminando juntos, pero nada de esto sucedió, qué mal estoy, qué desepción la mía fue haber creído que esto iba a ser eterno.
No es mi culpa no ser suficiente razón para que nos abracemos y sigas adelante conmigo.
No es mi culpa esforzarme día a día y que no puedas verlo, hacer pequeños cambios dedicados para ti y que no signifiquen algo.
De lo único que soy culpable es de que sigas vagando en cada rincón de las calles que recorro, que las canciones que escucho me hablen de todo esto tan bello que nos sucedió, de todo este amor, al cual no le das ni un sólo valor, el que ahora tiene que reprimirse para dejarte tranquilo.