HÉCTOR
Eres mi poesía; yo el instrumento inspirado.
La estallida lucha
a palos, a manos, a palabras,
contra todo y con todo:
golpes sin darlos y sin recibirlos.
Una mirada vacía,
una palabra pensada,
un lugar sin espacio:
una vida no vivida.
Culpa de nada ni nadie;
lo exterior una realidad,
lo interno una odisea;
el cielo un cambio por venir.
La mirada al horizonte
es la esperanza del grito,
es la sumisión de sed:
la bebida libertad.
a palos, a manos, a palabras,
contra todo y con todo:
golpes sin darlos y sin recibirlos.
Una mirada vacía,
una palabra pensada,
un lugar sin espacio:
una vida no vivida.
Culpa de nada ni nadie;
lo exterior una realidad,
lo interno una odisea;
el cielo un cambio por venir.
La mirada al horizonte
es la esperanza del grito,
es la sumisión de sed:
la bebida libertad.