pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siendo niña en la oscuridad yacía
con el alma triste sin sueños reía,
prometió ser fuerte ante el mundo
y nunca mostrar su sentir profundo...
Llena de miedos se creyó valiente
y sin conocer las reglas todo lo dio,
aún con el llanto guardado latente
ofreció su sonrisa y sin ella quedó...
Fue primavera leal en el invierno
y gélida ofrecía el calor de su piel,
pintó un paraíso en su infierno
y con amargura dió a beber miel...
Fue conquistadora en un desierto
y llena de esperanza edén lo hizo,
sedienta con lágrimas se deshizo
por cuidar un amor de injertos...
Tambaleante en la cuerda floja
luchaba por su historia de cuento,
casi sin vida como árbol sin hojas
sintiendo la muerte, despertó lento...
Rompieron las promesas de papel
y las leyes creídas se perdieron,
en el suelo desechada se sintió fiel
y desde el cielo, ¡la redimieron!...
Partió el carcelero y se llevó la pena,
dejó la prisión abierta sin querer
y casi sin aliento la rea voló serena,
para nunca a su cárcel volver...
No es una historia de amor
si la sonrisa te la consume,
si por cada beso o caricia
renuncias a tus sueños...
No se puede llamar amor
si con una mirada te castra,
si por un instante de alegrías
pagas con horas de llanto...
No hay indicio de amor
si eres lo último en su lista,
si tienes que dormir esperando
a ser lo primero en él...
Por más que ames no te amarán
te dejarás el alma por nada,
si cambiando crees que cambiará
te perderás buscando lo que no hay...
No fue una historia de amor
lo que viví por años,
fue mi mayor engaño
hasta que partió
llevándose lo falso.
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