He leído los subtítulos, y dicen, textualmente: ""bombas españolas"", ¡¡bombas españolas!!, ¡¡por Dios!!, no bombas fascistas, como correspondería decir ante las historias que me contaron mis padres, sí, pues tengo 67 tacos, y mis padres vivieron el horror de esa negra guerra, en la que los bombarderos nazis de Hitler, y los bombarderos fascistas de Musolini, bendecidos por el Papa ¿Pio XI? o Pío de los cojones, da igual si fue el XI, el X, o el XII, da igual, arrasaban las ciudades españolas que se resistían ante el horror de los militares chulos que solo tenían valor ante víctimas indefensas, ante socialistas desarmados, ante sindicalistas con el puño alzado, como en la ""carretera de Málaga"", como en ""el paseo de los tristes en Granada"", como en tantos escenarios más en nuestra Geografia Histórica.
Esos chulos asesinos deberían haberse enfrentado al ""Ejército Rojo"" de la desaparecida, por desgracia, Unión Soviética, y se habrían vistos con los calzoncillos mojados de mierda, de la mierda de su cobardía, pues tendrían ante sí a soldados y no a indefensas víctimas a las que masacraron previo haberlas sometido a torturas, si no físicas (que también en muchos casos) , psicológicas.
Y aún hay quienes dicen que OLVIDEMOS, ¡¡por Dios!!, ¡¡¡¡¡¡¡YO NO OLVIDO!!!!!!, si olvidara, una parte de los espíritus de los masacrados se me aparecería cada noche para reclamar mi DENUNCIA HISTÓRICA.
No olvido, no, muerte a los asesinos, y si ya no están vivos, muerte a sus esencias, muerte a sus nombres, muerte a todo aquello que representen..., MUERTE..., por dignidad, por justicia, por imperativo divino..., MUERTE.