chifi70
Poeta recién llegado
Ahi esta mi viejo acostado,
ahora yace dormido e inerte,
con su cabeza de matiz plateado,
tranquilo, sin temor a la muerte.
Su cuerpo es ahora un capullo
que alberga en su interior al ser
que emanará entre flébil murmullo,
y dejará por fin de padecer.
La metamorfósis de su silueta
ha iniciado entre llanto y dolor,
y se abre una delicada grieta
donde emerge un bello resplandor.
Aquel ser de noble sentimiento
y de magnas y excelsas virtudes,
se ha transformado en un momento
en un reflejo de mil similitudes.
Tal como lo hace la oruga
que espera impaciente y reposa,
al cambiar en terso la arruga
para convertirse en bella mariposa.
El cambio se ha dado sin censura
y rebulle de su cuerpo el alma
que irradia un rayo de luz albura
trayendo un arrobo de paz y calma.
¡Oh, Madre mía!,
no llores más por su partida dura,
pues él no ha muerto todavía,
solo ha cambiado... su vestidura.
HECTOR NAVARRO ARZATE
Enero 10, 2001
ahora yace dormido e inerte,
con su cabeza de matiz plateado,
tranquilo, sin temor a la muerte.
Su cuerpo es ahora un capullo
que alberga en su interior al ser
que emanará entre flébil murmullo,
y dejará por fin de padecer.
La metamorfósis de su silueta
ha iniciado entre llanto y dolor,
y se abre una delicada grieta
donde emerge un bello resplandor.
Aquel ser de noble sentimiento
y de magnas y excelsas virtudes,
se ha transformado en un momento
en un reflejo de mil similitudes.
Tal como lo hace la oruga
que espera impaciente y reposa,
al cambiar en terso la arruga
para convertirse en bella mariposa.
El cambio se ha dado sin censura
y rebulle de su cuerpo el alma
que irradia un rayo de luz albura
trayendo un arrobo de paz y calma.
¡Oh, Madre mía!,
no llores más por su partida dura,
pues él no ha muerto todavía,
solo ha cambiado... su vestidura.
HECTOR NAVARRO ARZATE
Enero 10, 2001