Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa

No hace falta que me hables, porque puedo sentirlo
cuando tirita tu voz, y tu piel se sonroja,
no hace falta que me hables, ni tampoco decirlo
porque sé que me amas, me lo demuestra tu boca.
No hace falta que escondas la pasión y el delirio
que produce mi mano cuando tu mano roza,
tu piel encendida, de a poco pierde equilibrio
cuando en un dulce beso nuestras bocas se tocan.
Que nos envuelva el silencio con un beso tibio
que se enmudezcan las voces, las palabras sobran
apasionado tu cuerpo buscando el alivio,
si mi mano acaricia de tu talle a tu sombra.
No hace falta que hables, porque lo nuestro está escrito
en los libros del tiempo y también en la historia
no hace falta que hables, porque tuyo es mi destino
es tu amor y tu encuentro que me llenan de gloria.
Que se callen los vientos y se vuelvan suspiros
que vuelen gorriones y también las alondras
celebremos alzando nuestras copas de vino
por este inmenso amor que a nosotros nos ronda.
No hace falta que hables, hoy ya puedo sentirlo
el amor y pasión, en una sola persona.