Que triste es que ya no luche
Que triste es que ya no hay pena
Que triste que ya nada le inspire tu esencia
Que triste el olvido, que sea en vano la ausencia.
Que triste que el corazón entregado sea desechado sin clemencia.
Que que triste la indiferencia.
Pero más triste es que no hay un mañana, pues se extinguió la llama.
Que triste es que ya no hay pena
Que triste que ya nada le inspire tu esencia
Que triste el olvido, que sea en vano la ausencia.
Que triste que el corazón entregado sea desechado sin clemencia.
Que que triste la indiferencia.
Pero más triste es que no hay un mañana, pues se extinguió la llama.
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