novia perdida
Poeta fiel al portal
Lo observo
aún agonizante se lamenta y pide clemencia
mis manos cubiertas de sangre..
no hay mas que decir, morirá en unos instantes.
criatura fría que me había atormentado hasta en mis sueños
no tuve otra salida
El se aparecía ante mí y rasgaba mis ropas,
mientras me sometía a sus designios...
marcaba mi cuerpo con sus uñas, impregnando mis heridas de azufre.
Maldigo el placer al que me elevaba,
disfrutaba una a una sus caricias,
pero mi cuerpo estaba marcado cada amanecer
Y las huellas de su presencia me lastimaban cada vez más
Desde que se apodero de mi voluntad,
no tuve más vida que para padecer sus deseos más monstruosos,
ahora no hay mas que decir morirá en unos instantes
estaré libre de su malignidad.
he de extrañarle de necesitar sus besos,
será el precio que pagare por su muerte,
su refrescante muerte
su sangre huele a victoria, a mi libertad
le odiare eternamente aunque el me amara
Aun están crudas sus heridas
acuchille su espalda tan fuerte como el golpeaba mi paz,
clave una y otra vez mí afilada venganza en su corazón,
de la manera tan enfermiza como el me amó.
aún agonizante se lamenta y pide clemencia
mis manos cubiertas de sangre..
no hay mas que decir, morirá en unos instantes.
criatura fría que me había atormentado hasta en mis sueños
no tuve otra salida
El se aparecía ante mí y rasgaba mis ropas,
mientras me sometía a sus designios...
marcaba mi cuerpo con sus uñas, impregnando mis heridas de azufre.
Maldigo el placer al que me elevaba,
disfrutaba una a una sus caricias,
pero mi cuerpo estaba marcado cada amanecer
Y las huellas de su presencia me lastimaban cada vez más
Desde que se apodero de mi voluntad,
no tuve más vida que para padecer sus deseos más monstruosos,
ahora no hay mas que decir morirá en unos instantes
estaré libre de su malignidad.
he de extrañarle de necesitar sus besos,
será el precio que pagare por su muerte,
su refrescante muerte
su sangre huele a victoria, a mi libertad
le odiare eternamente aunque el me amara
Aun están crudas sus heridas
acuchille su espalda tan fuerte como el golpeaba mi paz,
clave una y otra vez mí afilada venganza en su corazón,
de la manera tan enfermiza como el me amó.